Hablar más de la cuenta
Julio 23rd, 2005 por seidenbaum
En las películas, un recurso muy utilizado para conseguir algo confidencial de una empresa (información, acceso, etc.) es controlar a alguien que tenga o conozca eso confidencial y luego engatusarlo con algun hombre o mujer para kitáselo o sacáselo.
Eso siempre me ha preocupado porque todos sabemos que la mayor falla de seguridad en un sistema, es el factor humano.
Acabo de llegar de una cena-salida informal con un socio con el que estamos estudiando lanzar un nuevo negocio. Y la impresión que me llevo (casi siempre la misma) es que he hablado demasiado. Y no en el sentido de no parar de hacerlo, sino de decir más de lo que debería.
No es la primera vez que un socio, cliente o compañero, ha repetido alguna idea o frase mia y en los peores casos, atribuyéndoselas como propias. Hoy me ha pasado.
Cuando estás empezando y salvo que cuentes con un producto super exclusivo o con una patente que te permita sacar un producto inimitable por un tiempo, si aspiras alto, debes diferenciarte con tu know how o tu propio saber para hacer las cosas.
Una buena marca, una buena filosofía de empresa y un saber hacer algo distinto, pueden ser determinantes.
Este socio de hoy lo he visto más interesado en cómo hacíamos las cosas, en cómo nos estructurábamos internamente y en cómo lanzábamos las unidades de negocios, que la viabilidad o estudio del propio negocio conjunto. Y yo hablo demasiado.
Pero volvemos a lo mismo, cuando no eres grande y conocido (cuando estas empezando) debes argumentar muchísimo cada paso que das o que quieres dar, para obtener apoyo. ¿Cómo puedes contar qué marcará el éxito de tu sistema, sin explicar en que consiste el sistema?
Es muy delicado ir diferenciando qué cuentas y a quién se lo cuentas. Y yo que lo sé y que me lo repito cientos de veces antes de comenzar las reuniones, no siempre lo consigo… ¿Mis empleados lo llevarán mejor o será una fuga continua de nuestra inteligencia de negocios?
Recordad que en el mundillo empresarial, mucha gente escucha más atentamente lo que dices, de lo que realmente aparenta. Y si eres bueno, muchos querrán copiarte. Así que muérdete la lengua.