Gestion de Personas
Diciembre 9th, 2008 por seidenbaum
Más dificultades, pero no es para desanimar, sino para prevenir: Los problemas con la gestión de las personas.
Cada uno es de su padre y de su madre y en cualquier grupo sin necesariamente relaciones afectivas, las diferencias de “padres” son mayores.
Resulta que tengo un trabajador que hace aceptablemente bien su trabajo, pero el pobre no da para más. No es un lumbreras, vaya.
Antes del puente, vino emocionado a comentarme una cosa del nuevo proyecto en el que va a trabajar. Me comentó que estuvo pensando sobre la organización y vio que deberíamos hacer una cosa para optimizarnos. Todavía no se había hablado nada sobre eso por lo que me pareció bien su iniciativa. Lo que ocurre es que su conclusión la verdad que… era una mierda.
Pero como he leido mucho sobre esto, traté en todo momento que no pareciera un no, que la contrapropuesta que le hice pareciera que era idea suya, etc. Todo lo posible para no desanimarlo y que siga teniendo iniciativa proponiendo lo que se le ocurra.
Noté que se había molestado un poco, pero seguimos hablando sobre el proyecto. Tras un rato, le comenté que no me había informado nada todavía del proyecto y por ende no conseguía enterder lo que me decía. Pues menudo rebote se ha pillado por eso.
Que si deje de decirle que no entiendo nada de lo que dice, que si siempre estoy con la escopeta cargada, etc. Vamos yo flipando le empiezo a preguntar que por qué se pone así, qué le había molestado y tras cambiar de rumbo un par veces, llegando incluso a decirme que para qué le estaba escuchando que un simple “no me he preparado todavía el proyecto” hubiera bastado (aunque seguro que hubiera dicho que soy un borde), sale el motivo real: El no aceptar su propuesta.
¿Ahora qué se hace? Ya no se qué gurú leer, a quien pedir consejo o simplemente ser yo mismo y mandarlo a la mierda por patán. Es cierto que no toda la gente acepta las negativas, que cada uno tiene su nivel de autoestima, pero si tu propuesta es una mierda, el respeto me impide decirtelo con esas palabras pero de ahí a que la acepte por hacerte sentir bien, va un trecho.
Así que más cosas a tener en cuenta para llevar tu empresa. ¿Mi consejo? Nunca contratéis imbéciles. Salen carísimos.