Clientes
Julio 31st, 2006 por seidenbaum
¿Cómo es posible que un cliente que me va a dar de beneficio de menos de 100 euros, me este amargando la vida y esté retrasando proyectos de miles de euros?
Sencillo, soy un capullo. Es un conocido al que le hacía falta un trabajo de imprenta y no sabía qué hacer y gentilmente me ofrecí a llevárselo pues nosotros trabajamos con una imprenta y el diálogo podría ser más fluido. Está claro que accedí porque el trabajo era simplemente repetir un trabajo que él ya tenía.
Bueno, pues nada más lejos de la realidad. Hicimos la prueba, pasó el tiempo, y nos hicieron cambiarlo todo y con una urgencia tremenda. Hicimos las modificaciones, nos mandan las cosas mal, y hay que hacer nuevas modificaciones. Todo esto, como es conocido mío, hay gente de vacaciones y no es un servicio que ofrezcamos por sí sólo, sino que para algunos clientes que ya lo son por otros servicios, pues me encargo yo de todo.
El colmo es que es el tio más pesado del mundo. Me llama como 3 o 4 veces al día, diciéndome que si eso no se tarda tanto, que si eso es darle a un botón y listo (WTF???) y un largo etcétera.
Estoy amargao porque veo que me está perturbando mucho y además, siempre está amenazando por el jefe, que como se canse no lo va a querer pagar…
No se como terminará esto, pero ellos nunca volverán a ser mi cliente y a ver si estas cosas me hacen mejorar eligiendo mis clientes.
A mi ya me ha pasado un par de veces eso mismo.
Depués de la primera me dije que nunca mas pero volví a caer en lo mismo a los pocos meses.
Ahora ya llevo varias negativas a ese tipo de trabajos y creo que cada vez me va a ser mas facil negarme a realizar esos trabajos. Por supuesto que no me niego a hacerlos de mano, lo que hago es quejarme del pico de trabajo que tenemos en estos momentos y decirle que si puede esperar se lo haremos dentro de uno o dos meses. =;-)
Saludos.
Si, sin duda es lo mejor. Pero todavía me cuesta decir a un proyecto que no, no porque pierda dinero porque hay muchos proyectos de este tipo que no salen rentables, pero todavía tengo que concienciarme de eso y que ese “no”, no es decir no al dinero.
Un saludo y gracias por comentar.
En los clientes hay que aplicar la ley de pareto: El 20% de los clientes nos proporcionan el 80% de los ingresos. Así pues, el 80% de nuestros esfuerzos debe ir encaminado a tratar a ese 20% de clientes. Lo mejor es llevar un control del tiempo que se dedica a los proyectos, y si un cliente se “sale” de su porcentaje ingresos / tiempo, hay que decidir si realmente es estratégivco a largo plazo seguir conservándolo o merece la pena “traspasarlo” (por ejemplo, a algun proveedor, o alguna empresa pequeña que esté empezando y, aunque sea competencia, pueda contar con nosotros en el futuro para colaboraciones o proyectos grandes).
Un saludo y enhorabuena por tu bitácora, todo un descubrimiento…