Cada Cosa, a Su Hora
Mayo 3rd, 2008 por seidenbaum
Hace unos años leí una entrevista de Fernando Fernández Tapias cuando era presidente de la CEIM, directivo del Real Madrid y llevaba sus empresas navieras, en la que le preguntaban sobre cómo podía llevar tantos puestos y cómo lo hacía para saciar los requerimientos de tiempo de los mismos. Él contestó que cuadriculándose muy bien la cabeza pensando en cada momento en lo que tenía que pensar.
No hay nada más importante para realizar muchas tareas a la vez, que evitar que unas interfieran en otras. A este hombre le saldría a la perfección, pero a mí me cuesta horrores. Pensar en la empresa en una clase aburrida o amargarme con un cliente pensando en el examen del día siguiente, es muy común. Menos mal que el año que viene, si hay suerte, se acaba el infierno de la universidad.
Últimamente, que me he puesto unas horas de trabajo más o menos regulares, la cosa va mejor. La organización la sigo optimizando pero tengo un problema que no consigo arreglar: dormir.
Y es que cuando tienes bien planificado el día, el que no tengas ganas de dormir a la hora que toca, hace peligrar toda la planificación del día siguiente. Si simplemente no durmiera, pues genial, más horas al día para utilizar. El problema es que claro que necesito dormir y luego resulta que me paso algún día del weekend dormido durante todo el día o cansado sin ganas de hacer nada durante la semana.
¿Os imaginais que os sentéis a la mesa pero no podáis comer? Y luego cuando tienes que hacer otra cosa, estas muerto de hambre y aplazas asuntos para comer algo. Un caos.
Así que nada, termino de escribir este post a las 6:43 de la mañana.