¿Y Tú Qué Aportas?
Octubre 16th, 2006 por seidenbaum
Es una pregunta que me han hecho muchas veces. Imagino que por ser joven y algo inconsciente, llevo muchos proyectos al retortero. Sin exagerar tengo más de un centenar de proyectos esperando el momento adecuado. Evidentemente no todos en el mismo nivel de desarrollo, pero con el tiempo vas viendo como unos están parados desde hace mucho por no poder realizarlos ahora mismo, otros que eran geniales pero algo hizo que ya no sean interesantes y otros que con el paso del tiempo, se van realizando.
Hace algo más de 1 año, comencé a trabajar en la idea de crear una agencia de viajes peculiar. Mi trabajo con Internet y la evolución hacia ese medio del negocio del turismo, ha ido propiciando que poco a poco se vaya haciendo realidad esta idea.
La semana pasada comenzamos las negociaciones con una empresa turistica para incorporarlos como socios estratégicos en el proyecto, sobre todo para aportar el cómo se hacen las cosas ahora dentro del mundo del turismo, desconocido en profundidad por nosotros.
Hablando con un amigo sobre el tema, llegamos a la pregunta: ¿Y tú que aportas? ¿Sólo la idea?
Muchas veces he criticado que ideas tenemos todos y que una idea por sí sola, no vale nada. Pero en muchos casos, una buena idea + la gente adecuada, vale mucho más que el simple: tengo una idea. Hay que tener en mente que para montar un negocio, no tienes por qué saber hacer tú todo lo incluido en el proceso. Es más, en cuanto puedas, tienes que delegar las partes del negocio que no domines, en gente más capaz.
Eso he hecho yo, yo lo tengo todo pensado, planeado y estudiado. Ahora necesito que alguien con conocimientos profundos sobre este tema, me encuentre fallos de planificación y me indique el Know How actual, para saber qué se puede cambiar y qué no se puede cambiar.
Desde mi lado, veo que le estoy dando la oportunidad a una empresa establecida a diversificar y evolucionar sin salir de su negocio y que sin mi simple idea, estaría todavía llenando hoteles de jubilados británicos y peleándose con los operadores de transportes por la rebaja de sus comisiones.
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Tienes un email. Espero que sigas usando seidenbaumBORRAESTO@gmail.com, porque no veo la dirección en el nuevo blog.
Un saludo
Es el dilema de los hombres de ideas… es jodido que alguien que no tiene ideas las valore. Eso obliga muchas veces a envolverlas en un proyecto más amplio que tú mismo lideres.
Acaba de pasarme algo parecido, afortunadamente, la empresa a la que me dirigí es perfectamente intercambiable, y ya estoy en conversaciones con otra. Eso sí, he aprendido la lección y a la segunda le he recortado la información al mínimo indispensable, ya no ofrezco ideas, ahora ofrezco captación de clientes, el cómo es cosa mía.
t3l3c0, ya te he contestado y sí, esa sigue siendo mi dirección. La he modificado para evitar el SPAM.
No te lo vas a creer, pero no encuentro ahora el formulario de contacto que usaste. Existir, se que existe.
Jaizki, es la historia de siempre, pero ya es que hasta tus amigos, que no tienen nada que ver con el proyecto, se asombran que tú solo pongas la idea (cosa que no es tampoco cierta).
Pero sigo pensando que una buena idea y el organizar su puesta en marcha, es también super valioso.
Un saludo y gracias por escribir!
¿Y tus amigos no se sorprenden de que tengas empresa?
Ya me imagino que has puesto mucho más que la idea, como mínimo el trabajo de desarrollarla y llegar hasta el que pueda utilizarla. Además de ayudar a llevarla a la práctica.
No conozco mucho el sector turístico, pero si te puedo echar una mano, avísame.
Que tengas una empresa ya es un logro importante,
Bueno, parece que en este caso yo hago de abogado del diablo (visitad esta entrada en mi blog). Las ideas no se compran ni se venden. Si queréis que un inversor aporte fondos, tendréis que poner riesgo en la balanza para que confien en vosotros. La pregunta “Y tu, ¿Qué aportas?” creo que la hemos escuchado todos los que, entusiasmados, nos hemos dirigido a alguien con dinero en un planteamiento tipo “tu pon los fondos que yo pongo el trabajo”.
Soy más partidario de los términos medios que de los extremos. Es cierto que a veces una idea por sí sóla no es suficiente, que se necesita de ‘algo o alguién más’ para llevarla a cabo. Pero una misma idea puede tener diferentes ejecuciones y a veces puede también depender de quién y de cómo se ejecute.
El contrapunto a la cita anterior…
Dos empresarios de éxito con visiones enfrentadas. Lo dicho, en los términos medios está el equilibrio.
Dos empresarios de éxito con visiones similares… olvidé finalmente corregir el comentario antes de publicarlo