Feeds:
Posts
Comentarios

Estoy en la biblioteca de la facultad trabajando un poco, preparando una reunión que tengo esta semana, antes de ponerme a estudiar a las 17:30.

Ha venido un amigo que estudia Telecomunicaciones (en mi escuela, las 2 titulaciones comparten edificio) y que hacía tiempo que no lo veía. Resulta que está trabajando en una empresa de su sector, 8 horas diarias y se ha matriculado de 18 asignaturas porque quiere terminar este año la carrera.

Confiesa que sufre un poco de estrés y se está planteando dejar temporalmente el trabajo para dedicarse a la carrera, pero por ahora está intentando llevarlo adelante. Es por gente así por la que intento no decir que no tengo tiempo. Me da vergüenza excusarme con ese manido tópico y admitir que muchos, como este amigo mío, pueden hacer muchas cosas más. Yo pierdo muchísimo el tiempo y si lo aprovechara bien, podría hacer muchas cosas más de las que hago.

Puedo repartirme casi todo el trabajo cuando más me convenga y sólo tengo 12 asignaturas. Debo poder llevarlo sin problemas. A este tío lo conozco y acabará con mínimo 16 aprobadas.
Una última frase para eliminar definitivamente (espero) de vuestros recursos lingüísticos el citar la falta de tiempo o el estrés, como causa de vuestra falta de productividad. Decía algo similar a:

El que sufre de estrés es el que carece del talento suficiente para realizar las tareas que afirma poder realizar.

Trackback URI | Comments RSS

Anímate y escribe algo. Vamos!